Católica, apostólica y romana
Otra vez los obispillos han abierto la boca, y cada vez que lo hacen salen de ella sapos y culebras contra el Gobierno español o contra la laicidad del Estado; menos mal que el Presidente de la Conferencia Episcopal modera un poco su lenguaje, ya no se si porque le puede el peso de ser la cabeza visible de los obispos o porque de verdad no opina así.
Hace poco, creo que era el Cardenal Cañizares (seguro que vestido de morado y diciendo las tonterías que dice se parece a la de Camera Café), arremetía contra la asignatura que el Gobierno pretende implantar: Educación para la ciudadanía (o algo así, perdonad mi incultura), diciendo que ésta sólo pone a al sistema político cuesta abajo hacia un régimen totalitario... ¿pue qué bien no? ¡a ver si ahora a los señores obispos no les va a gustar el régimen totalitario cuando llevan años haciendo guiños a la derecha más derechos del PP!
Y es que, y perdonad la expresión, me cago en los podres fáticos de esta España que cada día, mal que me pese, me da más pena. Cuando no es el ejército son los curas... Vale que en España la mayoríad e los ciudadanos ha recibido una educación católico, pero simplemente es por la cultura que existe y por los siglos de tradición que nos han marcado. No me considero ateo o anti-católico, no me desagradan los valores que la Iglesia Católica pregona, pero no me gustan sus formas, ni su machismo, ni sus discrimanaciones. Renovarse o morir.
Luego se quejan de que el Gobierno busca un Estado laico, pues a mi me parece bien. Un Estado laico y politizado en la escuela, pero no me malinterpreyéis. Politizado en el sentido de que enseñe a los individuos a ser críticos y autocríticos, y que les dote de la capacidad de ser librepensantes y abandonar de una vez el borreguismo (me estoy abonando a la expresión) en el que se encuentra sumida la población.
Al final no nos dejarán más remedio que decir aquello de que la única Iglesia que alumbra es la que arde, o acabaremos cantando como al final de la Segunda República, con la musiquilla del himno de Riego: Cuando vean los curas y frailes, la paliza que les vamos a dar, huirán y saldrán gritando, ¡Libertad, Libertad, Libertad!.

