PERDIDO
Hay veces en las que una persona se cansa.
Te cansas de la gente, te cansas de las cosas que haces, te cansas de tu casa, te cansas de tus seres queridos.
Hay veces en las que una persona no sabe hacia donde ir.
Avanzar para cumplir unos objetivos, dejarlos de lado, ir en sentido contrario, caminar sin rumbo, dejarte guiar por otros.
Hay veces en las que una persona no sabe lo que quiere.
Una cerveza o vino, una chica o un chico, un trabajo u otro, pareja estable o sexo esporádico, tu tierra o la de otros, tu ciudad o la que está a más de 300 kilómetros.
Hay veces en las que una persona decide.
Dicen que cada día, cada momento... pero yo dudo.
Cuantas veces una persona es capaz de levantarse tras un golpe. Leéis a un gladiador de la vida (como todos vosotros), que ha pasado muchas desventuras y pocas aventuras.
La vida ya no es lo que era... al menos la mía.
Te cansas de la gente, te cansas de las cosas que haces, te cansas de tu casa, te cansas de tus seres queridos.
Hay veces en las que una persona no sabe hacia donde ir.
Avanzar para cumplir unos objetivos, dejarlos de lado, ir en sentido contrario, caminar sin rumbo, dejarte guiar por otros.
Hay veces en las que una persona no sabe lo que quiere.
Una cerveza o vino, una chica o un chico, un trabajo u otro, pareja estable o sexo esporádico, tu tierra o la de otros, tu ciudad o la que está a más de 300 kilómetros.
Hay veces en las que una persona decide.
Dicen que cada día, cada momento... pero yo dudo.
Cuantas veces una persona es capaz de levantarse tras un golpe. Leéis a un gladiador de la vida (como todos vosotros), que ha pasado muchas desventuras y pocas aventuras.
La vida ya no es lo que era... al menos la mía.

