Y punto.
Es que no tienen otra calificación... como no estamos conformes, destrozamos el mobiliario que es de todos y que pagan religiosamente todos los contribuyentes. Como no estamos conformes le tiramos una silla a la cabeza al pobre currela. Como no estamos conformes vamos a hacer algo. Así no.
Es díficil comprenderles... leía un comentario en una página web de un periódico que decía "a los hijos de la serpiente, cortarles la cabeza". Y es que a veces, hasta a los que somos bastante pacíficos nos dan ganas. Me hubiese despachado a gusto con esto energúmenos, porque no son otra cosa. Cuando veía la imagen del ertzaina pisando el cuello a uno para detenerlo, me venía a la cabeza aquello de la películo American History X, cuando al pobre chico negro le parten los dientes contra el bordillo de la acera.
No entra en mi cabeza el hecho de que, para protestar contra la gestión del Rector, rompamos cristales. El jueves en las elecciones, me iba a abstener, porque me la trae al pairo y con suerte el año que viene por estas fechas estaré a punto de abandonar este antro. Antro que lo es gracias a vosotros, nada más.
Me extraña que todavía haya estudiantes de fuera del País Vasco que quieran cursar carreras en la UPV; me extraña que todavía los haya de dentro. Sólo conseguís que no estemos en la punta de la investigación, ni de los alumnos brillantes, ni de nada. Que salgamos en las noticias por cosas como ésta, cuando el resto de Universidades dan al menos una noticia por semana a los periódicos locales...
En fin, que prefiero considerar que sigo en la UPV no con lo que significa, sino con aquella de Universidad de la Puta Vida... porque sino, si por vosotros fuera, estaría ya desquiciado...